Llena Cantal (2941m)

  • Fecha: 30 julio 2022
  • Zona: Huesca. Alto Gállego
  • Acceso: Balneario de Panticosa
  • Desnivel: 1800m
  • Distancia: 21.7km
  • Tiempo subida: 3h55’Total: 7h51′
  • Prominencia: 136m
  • Track GPS: wikiloc
  • VisuGPX

Elegante pico que queda un poco olvidado debido a que se encuentra en un entorno en el que hay algunos tresmiles como la Gran Facha, Infiernos o Balaitus, lo cual hace que estos últimos sean mucho más visitados y el Llena Cantal sea una ruta solitaria. El acceso se puede hacer desde la Sarra, por el refugio de Repomuso, o desde el Balneario de Panticosa, por el refugio de Bachimaña. Después de estudiar detenidamente el recorrido, decido que es algo más corta esta última ruta, siendo ambas bastante largas y de potente desnivel. Concurrido hasta el Cuello del Infierno, algo menos hasta el Cuello de Llena Cantal o Tebarray, ya solo me encontraré con un montañero desde aquí a la cima.

La mayor dificultad se sitúa en los 50m finales, trepando por una canaleta y cresta algo descompuesta (II- o IIº). Comienzo la excursión con Juan Bazán, pero ha pasado el COVID recientemente y aún está algo debilitado. Ante lo exigente de la ruta decide hacer otro recorrido desde el refugio de Bachimaña por el ibón de Arnales y bajar de nuevo al Balneario.

Acceso: Desde la A-136 que va al puerto del Portalet, se toma la A-2606 al pueblo de Panticosa y luego hasta el Balneario de Panticosa. Aparcamos en la zona del refugio Casa de Piedra.

Descripción de la ruta: Balneario de Panticosa, refugio Casa de Piedra (1640m). Por el GR-11 hacia el refugio de Bachimaña (2180m 1h23′) y luego hasta la bifurcación al puerto de Marcadau (2220m 1h46′) (ruta descrita recientemente en la ascensión a los picos de Marcadau). En esta ocasión sigo el GR-11 hacia los ibones Azules (ruta descrita en la ascensión al pico Tebarray). Paso junto al ibón Azul Inferior (2370m 2h00′) y alcanzo el precioso paraje del Cuello del Infierno (2720m 2h46′), con el ibón de Tebarray y el pico del mismo nombre en un ambiente de rocosa aridez. Se faldea la ladera de la derecha y, finalmente, una empinada rampa rocosa lleva al Cuello de Tebarray o Cuello de Llena Cantal (2773m 2h55′).

Hay que pasar esta brecha, continuando hacia el refugio de Respomuso, lo que obliga a un descarnado descenso con una sirga de apoyo. Después del descenso más fuerte dejo el GR-11 y hay huella de paso en la pedrera de la derecha. En esta zona puede haber neveros hasta bien entrada la primavera y principio de verano, pues es una cara norte. La huella se pierde y voy por lomas de hierba y roca, hay algún hito, pero en general hay que visualizar la ruta, descendiendo hasta un primer laguito (2615m 3h13′) que se pasa por la izquierda. Este será el punto más bajo para volver a iniciar el ascenso.

Marcas de pintura roja guiarán ahora la subida. Hay que subir un contrafuerte inclinado y luego dirigirse por pedrera hacia la derecha hasta estar sobre la cubeta de un segundo laguito donde se gira a la izquierda hacia la cresta sur del Llena Cantal. De momento todo es muy pendiente, pero sigo avanzando con bastones. Sobre todo hay que buscar las marcas rojas y los hitos. Llega un momento en que me enfrento a una trepada donde dejo los bastones (2895m 3h49′). Son chimeneas de IIº, la roca esquistosa puede desprenderse, si se va en grupo sería aconsejable el casco. En la subida acabo avanzando por el filo de la cresta, en la bajada por unas canaletas muy pendientes un poco a la derecha del filo (en sentido subida), que es donde están realmente las marcas. Enseguida se alcanza la cumbre (Llena Cantal 2941m 3h55′). Preciosa vista, me hace ilusión observar el cercano pico Gaurier, que hice con Josan en 2010.

En el descenso me desvío por canaletas más a izquierda (en sentido bajada) y tengo que rectificar. Luego básicamente la misma ruta, que incluye 150 o 160m de subida la Cuello de Tebarray o Cuello de Llena Cantal (2773m 4h31′). Y de nuevo la concurrida ruta la Balneario de Panticosa (1640m 7h51′) donde me espera Juan y nos tomamos unas bebidas que me vienen genial para rehidratar en estas jornadas de calor